¿La vuelta a la rutina ha cambiado el sueño de tu bebé? Esto es lo que suelo recomendar como asesora de sueño infantil
La vuelta a la rutina después del verano puede hacerse notar en muchos aspectos del día a día de tu bebé… y el sueño suele ser uno de ellos.
Horarios diferentes, más actividades, cambios en las siestas, vuelta a la escuela infantil o simplemente pasar de un ritmo más relajado a uno más estructurado pueden hacer que durante unos días tu bebé duerma diferente.
Si notas que le cuesta más dormirse, se despierta antes de lo habitual o sus siestas han cambiado, no significa necesariamente que haya un problema de sueño. Muchas veces necesita un poco de tiempo para volver a adaptarse.
CÓMO RECUPERAR LA RUTINA DE SUEÑO DESPUÉS DEL VERANO
Como asesora de sueño infantil, estas son algunas de las cosas que suelo recomendar en estos momentos.
Volver poco a poco a los horarios habituales
Después de varias semanas con horarios más flexibles, intentar recuperar la rutina de un día para otro puede resultar complicado.
Si durante el verano tu bebé se acostaba y se levantaba más tarde, puedes ir adelantando los horarios progresivamente. Lo mismo ocurre con las siestas, no hace falta cambiarlo todo de golpe.
La idea es recuperar poco a poco una rutina que sea predecible y fácil de mantener para toda la familia.
Mantener una rutina antes de dormir
Más allá de la hora exacta a la que tu bebé se acueste, también puede ayudar mantener una secuencia similar cada noche.
Por ejemplo: baño, pijama, luces más suaves, cuento y dormir.
Esta rutina funciona como una señal que ayuda al bebé a anticipar que se acerca el momento de descansar. No tiene que ser larga ni complicada, lo importante es que sea tranquila y relativamente constante.
Revisar las siestas
Con la vuelta a la rutina también pueden cambiar las necesidades de sueño durante el día.
Si tu bebé empieza a hacer una siesta más tarde, duerme más de lo habitual o cambia el número de siestas, es posible que esto influya en la hora de acostarse o en cómo duerme durante la noche.
Por eso, en una asesoría de sueño infantil no nos fijamos únicamente en el sueño nocturno. También observamos cómo se distribuye el descanso durante todo el día.
No intentar compensarlo todo
Cuando una noche ha sido complicada, es normal pensar que al día siguiente nuestro bebé debería dormir más para recuperar el sueño perdido.
Sin embargo, intentar compensar constantemente los despertares o una mala noche puede acabar desorganizando todavía más los horarios.
Es más útil observar el conjunto de varios días y buscar un equilibrio entre sueño diurno, tiempo despierto y descanso nocturno.
Darle tiempo para adaptarse
La vuelta a la rutina es un cambio y cada bebé puede necesitar un tiempo diferente para adaptarse.
Si después de varias semanas sigues notando dificultades para conciliar el sueño, despertares muy frecuentes o problemas con las siestas, puede ser un buen momento para buscar orientación.
¿SIENTES QUE DESDE LA VUELTA A LA RUTINA EL SUEÑO DE TU PEQUE SE HA DESAJUSTADO?
Una asesoría de sueño infantil puede ayudarte a entender qué está pasando y a identificar qué aspectos de la rutina pueden estar influyendo en su descanso.
A partir de ahí, un plan de sueño infantil permite plantear cambios adaptados a las necesidades de tu bebé y a vuestra situación familiar. No se trata simplemente de imponer horarios, sino de encontrar una forma de organizar el descanso que tenga sentido para vosotros.
Y, sobre todo, recuerda que una pequeña alteración después del verano no significa que hayáis estropeado el sueño de vuestro bebé. A veces solo hace falta recuperar el ritmo poco a poco, con paciencia y acompañamiento.
No hace falta esperar a que las noches difíciles se conviertan en vuestra nueva normalidad. En HappyNest podemos ayudarte a entender qué está pasando y a encontrar una forma de organizar el sueño que se adapte a vuestro bebé y a vuestro día a día.
¿Hablamos? Tu descanso también importa.